domingo, 5 de mayo de 2013

Chidito y variado

Hola, ¿Cómo están?

Pues volvemos al teclado a escribir en este glorioso 5 de mayo, una fecha muy especial para los mexicanos. ¿Qué es lo que hace especial este día? Pues es el día en que este blog se eniquece con otra entrada completamente dedicada a los debrayes de un servidor n_n.

Antes que nada permítanme aclarar que esta es una entrada rescatada del archivo de "Borradores" del blog.  Honestamente no recuerdo por qué motivo quedó "enlatada" durante un año. Por fortuna siento que el contenido de la entrada aún es vigente y se complementa con la última entrada que se publicó en el bar. ¿Qué nunca ha visitado el bar? Amable lector, le exhorto a que lo visite.

En ocasiones he mencionado que soy usuario de Linux, ya que es un sistema operativo que me permite utilizar mi computadora de una forma óptima. Recuerdo que la primera computadora que pude operar en mi vida fue una IBM PC, que corría alguna versión de DOS. Francamente no recuerdo muchos detalles técnicos de esa computadora, ya que en aquél entonces su servidor tenía ocho años.

Recuerdo que esa computadora era la única que se encontraba en el complejo escolar al que asistía, al punto que se acondicionó una sala en especial para su uso. En esa sala se empleaba la computadora para mostrar programas didácticos con los cuales interactuaba el profesor encargado. La computadora estaba conectada a un televisor convencional de tubo de rayos catódicos, el cual quedó con la pantalla "manchada" al cabo de un par de meses. Eso no debe sorprender a nadie, pues se trataba de una computadora que desplegaba gráficos CGA, es decir, sólo podía mostrar gráficos usando como colores el negro, el blanco, el cyan y el magenta.

La única vez que pude operar la computadora fue para seleccionar alguna opción en uno de los programas didácticos. Fueron unos breves segundos y sinceramente, no fue una experiencia trascendente. Sin embargo, recuerdo que esa fue la última vez que vería esa computadora, pues a alguien le pareció buena idea llevársela a su casa y simular un robo.

Mucho tiempo después, en 1999 mi tía nos obsequió (a mis hermanos y a mí) una computadora... una IBM PC de prestaciones similares a aquella computadora que operé en mi infancia. Evidentemente no se trataba de la misma computadora (por si alguno de ustedes, amables lectores llegó a pensarlo), ya que la computadora de mi escuela primaria no contaba con disco duro, mientras que la computadora que nos obsequiaron era marca Printaform y contaba con una unidad de disco duro.

Esa computadora estuvo muy poco tiempo con nosotros, ya que tratar de darle algún uso práctico requería de la adquisición de una impresora serial, que costaba una cantidad de dinero bastante considerable. Recuerdo que esa computadora funcionaba con DOS Shell y contaba con los programas de WordPerfect y Lotus 1-2-3.

Cuando estudiaba la carrera técnica cursé la asignatura de Computación Básica, la cual se impartía en un par de laboratorios equipados con computadoras 386 que corrían el legendario Windows 3.11 para trabajo en grupo. En esa asignatura aprendí a utilizar de forma muy escueta el sistema MS-DOS, Windows 3.11, Word, Excel, FoxPro y por supuesto el programa más emblemático de todos (en el cual me considero un experto n_n)... MS Paintbrush.

Poco tiempo después llegó una computadora a casa, de la cual ya he comentado en posts anteriores y pocos años después tuve por fin mi primera computadora. En la época en que estudiaba la ingeniería en Sistemas Computacionales conocí a mucha gente entre la que se encuentran algunos de mis mejores amigos, aunque también conocí a mucha gente que bien podríamos calificar como "Hipsters tecnológicos". Este tipo de personalidades se caracterizaban por presumir estar a la vanguardia computacional, pero completamente alejados de la escena "mainstream". Es decir, ellos presumían emplear como sistema operativo Red Hat Linux, como suite ofimática Open Office y como navegador de internet Mozilla o Konqueror. Sus computadoras eran armadas a medida y uno de sus mayores orgullos era presumir su capacidad de montar memorias USB utilizando la linea de comandos. Para estos "hipsters tecnológicos" utilizar alguna versión Windows era indicativo de un coeficiente intelectual reducido.

Sin embargo conocí gente como mis amigos Ratman y Nitro, que utilizaban Linux a la par de sistemas Windows sin ninguna presunción. Fue gracias a ellos que tuve la curiosidad de probar Linux por primera vez, aunque en alguna entrada anterior comenté en qué derivo aquél primer acercamiento al sistema operativo del pingüino.

Como puede apreciarse, toda mi vida había utilizado sistemas operativos de Microsoft. Entonces, ¿Porqué cambiar a otro sistema operativo completamente ajeno y cuyos usuarios en su mayoría eran pedantes "hipsters tecnológicos"? Curiosamente mi migración a Linux fue un proceso de evolución natural. En Windows solía utilizar al principio las aplicaciones más populares (que en ocasiones son estándar de facto) como eran MS Office, Paint Shop Pro 7, WinZip, Acrobat Reader, RealPlayer, entre otras. Sin embargo llegó un momento en que fue un fastidio estar buscando los seriales, los activadores, los parches y demás instrumentos que permiten burlar las restricciones de uso en productos de prueba. En esa época conocí la publicación argentina Power Users, una revista especializada en computación que ofrecía excelentes recomendaciones para todos los usuarios que deseaban explotar al máximo sus computadoras. En esa revista y su publicación hermana llamada Users, se recomendaban muchos programas libres y de código abierto que resultaban excelentes alternativas a las aplicaciones más populares.

Gradualmente cambié Office por OpenOffice, RealPlayer por MPlayer, DivX Codec por FFMPEG, WinZip por 7Zip, Paint Shop Pro por Gimp y noté que las alternativas de código abierto no sólo tenían la ventaja de ser gratuitas, sino que solían ser más livianas, veloces y poderosas que las aplicaciones más populares. Viendo que mi sistema Windows estaba plagado de aplicaciones de código abierto que se encontraban disponibles en Linux, un buen día decidí dar el paso definitivo y migrar al sistema operativo del pingüino.

En mi computadora conviven una copia legitima de Windows XP (cortesía de la UNAM) y un sistema Linux basado en Debian. En origen se trataba de Ubuntu, pero le he hecho tantos cambios que ya es muy difícil reconocer la forma de Ubuntu en mi sistema.

Una de las principales objeciones que usuarios nuevos de Linux tienen es la carencia de aplicaciones como Adobe Acrobat, Illustrator, Photoshop o AutoCAD. Pues bien,  en Linux existen aplicaciones con los que se pueden obtener los mismos resultados y además existen muchas aplicaciones propias del sistema sumamente potentes que facilitan muchas tareas.

El entretenimiento no queda en segundo plano, pues gran variedad de juegos y emuladores funcionan en Linux sin inconvenientes. Muchos de los juegos que solía utilizar en Windows funcionan mejor en Linux utilizando Wine que en su plataforma nativa. En cuanto a los emuladores me han funcionado muy bien Mednafen (para Genesis y GameBoy Advance), Nestopia (el mejor emulador de NES para Linux), ZSNES, PCSX (una alternativa muy buena a ePSXe), Mupen64Plus (algunos juegos funcionan mejor que en el Project64 de Windows) y Gambatte (el mejor emulador de GameBoy Color y de los pocos capaces de correr el juego Shantae). DOSBOX funciona de maravilla en Linux, por lo que varios juegos de antaño pueden ser disfrutados sin inconvenientes.

Ahh, una aclaración sobre el emulador Mednafen. Mednafen es un emulador que permite disfrutar juegos de múltiples plataformas como son SNES, NES, GBA, Master System, Genesis/Megadrive, PlayStation, entre muchas otras. Sin embargo, su rendimiento no es muy bueno. Para emular SNES exige mucho a mi PC, que no es precisamente una "carcacha". Así que les recomiendo que usen Mednafen sólo si tienen problemas en encontrar otro emulador para la plataforma que les interese emular.

Soy aficionado al juego DooM, y he comprobado que uno de los mejores source ports para este juego funciona de maravilla en Linux, me refiero al Doomsday Engine. Doomsday Engine es un programa que permite jugar a DooM con mejoras visuales notables, como lo son modelos tridimensionales, skyboxes, efectos de iluminación mejorados, soundtrack de alta calidad y texturas en alta definición.

Como en la entrada del bar,  les recomiendo que se brinden la oportunidad de probar algunas de las aplicaciones que mencioné en esta entrada, estoy seguro que no se decepcionarán.

¡Estamos en contact!

Soundblaster Audigy SE front panel.

Hola, ¿Cómo están? Bienvenidos sean de nueva cuenta. Recientemente me puse a la labor de reacondicionar una computadora con las piezas que...