lunes, 26 de marzo de 2012

El fightpad más barato.

En el lapso comprendido entre los años 2002 y 2008 el género de los videojuegos de peleas sufrió un rezago muy notable. La franquicia de The King of Fighters comenzó a decaer, siendo el último juego importante de la serie el correspondiente al año de 2002. Para 2003 hubo mucho descontento de los fans por el sistema de peleas tipo tag que se implementó en la edición de ese año y para la versión Neowave las cosas se pusieron aún peor, al grado de que muchos de los jugadores abandonaron la serie y siguieron jugando religiosamente la versión 2002 en la maquinita multijuegos más cercana a sus hogares, trabajos y escuelas.

En el año 2002 también se lanzó un juego terrible, que si bien en aspecto gráfico y sonoro no fue tan malo, si lo fue en el aspecto de la jugabilidad (término acuñado en nuestra revista Club Nintendo). La movilidad era nefasta, el balance de personajes era malo, la diversidad de personajes era limitada y lo peor, la fluidez del sistema de juego era nula. Así es, me refiero al infame SVC Chaos. Dicho juego fue la contraparte de SNK Playmore al también infame Capcom vs SNK (de 2000) y al sublime Capcom vs SNK 2 (de 2001).

Hasta aquí, hemos visto que SNK Playmore metió en un bache muy profundo a su franquicia más importante (KOF) y sepultó a Samurai Shodown (así es, se llama Shodown y no Showdown), Art of Fighting y Fatal Fury. Los motivos de esto son evidentes, las dificultades financieras de la empresa aunadas al desgaste que sufrieron esas franquicias.

El otro gigante de los juegos de peleas en la década de 1990 era Capcom, que logró la consagración gracias a Street Fighter II. Si bien Capcom ya producía juegos de calidad antes de Street Fighter II, fue con este juego que logró despuntar y convertirse en referente en cuanto a juegos de peleas. Para 2002, Capcom decidió poner en el congelador las series VERSUS (crossovers), Project Justice, Star Gladiators y la propia Street Fighter, entre otras.

Sin dos de sus protagonistas principales, la escena de los videojuegos de peleas sufrió una transformación. Series como Virtua Fighter, SoulCalibur, Tekken y Dead or Alive capturaron al público y cambiaron el panorama general del mercado de los juegos de peleas.

En esa época, muchos analistas consideraron que el género de los juegos de peleas por fin había muerto. También fue una época en que era barato comprar accesorios como fightpads y fightsticks, ya que eran objetos vinculados a un género obsoleto, que difícilmente volvería a tener el impacto que había gozado en la década de 1990. Sin embargo, para 2008 salió al mercado Street Fighter IV... y el género volvió a surgir.

Para los aficionados al género (como un servidor) eso tuvo un doble impacto. Por una parte, era una nueva oportunidad de despertar aquellas habilidades, combos y jugadas de las épocas de antaño. Pero por otra parte, todos los accesorios vinculados a ese género revitalizado sufrieron una alza de precios. Los fightsticks se venden actualmente a precios de oro (incluso los de mala calidad), mientras que los fightpads son relativamente escasos.

Sólo como aclaración, los fightstick son los controles que simulan el panel de una máquina de arcade. Cuentan con una palanca direccional y botones dispuestos por lo general en filas. Los fightpads son controles similares a los gamepads convencionales, pero que suelen tener una distribución de botones optimizada para los juegos de peleas.

Sin embargo, recientemente encontré lo que considero el fightpad más barato. Se trata del control que acompaña a las consolas de juegos de ATGames, que cuentan con la licencia de SEGA y funcionan como consolas SEGA Genesis. Aclaro que funcionan como SEGA Genesis, debido a que no cuentan con la circuitería de aquella consola que tantos dolores de cabeza dio a Nintendo en la época de la guerra de los 16 bits. También debo precisar hay gran variedad de esas consolas. Algunas son sustitutos de SEGA Genesis, pues permiten jugar con cartuchos de aquella consola, mientras que otras traen una determinada cantidad de juegos en memoria ROM.

La consola que compré es la llamada Soccer Hero y su juego insignia es el Sensible Soccer. Esta consola tiene forma de una rebanada de un balón de soccer (que se pronuncia igual que la palabra sucker.... ¿porqué será..? n_n) y viene acompañada de un cable AV monoaural y un par de controles. Los controles cuentan con siete botones, todos en su cara superior, y una cruceta direccional. Como ya se habrán imaginado, se trata de un par de replicas de los llamados controles de seis botones para SEGA Genesis, que se popularizaron cuando apareció en dicha consola el juego de Street Fighter II Special Champion Edition.

Si bien dichos controles no son del todo iguales a los originales de SEGA, son un intento bastante decente. Tienen una muy buena respuesta, son ligeros, cuentan con conector DB9 en su cable y lo mejor de todo, cuestan muy poco. Su distribución de botones es muy similar a la de un fightpad, lo cual es sumamente grato. Para probarlos, utilicé el adaptador de controles de SEGA Genesis y SEGA Saturn publicado hace algún tiempo y funcionaron sin ningún inconveniente. Aún no les aplico la prueba en Dreamcast con Capcom vs SNK 2 y Hibiki Takane, pero los he estado empleando en Super Street Fighter II usando el ZSNES, y el desempeño de los controles ha sido formidable.

Sin lugar a dudas valen mucho la pena debido a que son muy baratos, se encuentran disponibles en prácticamente todas las tiendas de supermercado, cuentan con una conexión DB9 hembra estándar y tienen un buen desempeño. Adaptarlos para funcionar en PC, otras consolas y proyectos genéricos es muy sencillo. Incluso pueden usarse directamente para controlar circuitos sencillos si se pone la línea de selección a VCC (5[V]), ya que el estado de la cruceta direccional puede ser leído directamente en las líneas de datos 0, 1, 2, y 3.

Soundblaster Audigy SE front panel.

Hola, ¿Cómo están? Bienvenidos sean de nueva cuenta. Recientemente me puse a la labor de reacondicionar una computadora con las piezas que...